Ya tenemos ganas

Llevamos dos meses, como poco, metidos en el estudio haciendo fotos de comuniones y poco más, sin haber salido a ver el cambio de invierno a primavera, sin poder salir a pasear, sin disfrutar un poco del cambio de luz que tanto necesitamos para que el sol no alegre la sangre de las venas y estar más contentos. Para añorar la primavera y recordarla hemos tenido que buscar en el archivo una foto que la represente y esta que véis al lado puede servir perfectamente. La pena es que hasta el 25 de mayo no terminamos de hacer fotos, y luego nos quedan unos qiuince días para montar todos los álbumes y entregarlos, con lo que pasaremos, sin darnos cuenta por desgracia, del invierno al verano de manera directa y forzada.

Como si estuviera retocado digitalmente, con efectos que le hicieran aumentar la musculatura para parecer superior a los de su misma especie. La presencia que tiene este ejemplar de la raza rubia gallega es espectacular. Su presencia en la feria de ganado solo es de exhibición, pero cualquier ganadero se sentiría orgulloso de tenerlo entre sus reses como semental. No es tan fiero como la raza avileña, pero hay que procurar no arrimarse porque si te tiene a tiro, no duda en ir a por su presa, y peor que los cuernos es la fuerza que tiene toda esa mole de toro.
Hace ya 5 años que con esta foto conseguí el premio a la mejor fotografía deportiva del año, otorgado por la Asociación de la Prensa Deportiva de Castilla y León. La imagen está tomada sin motor, no es una secuencia, sino el fruto de mucho rato siguiendo a los jugadores y disparando en el momento oportuno. El tacto para conseguir la imagen en su junsto instante lo dan los años que llevo haciendo fotos de tenis, 20 años ya. El mérito, aunque esté feo que yo la califique así, está también en que la cámara usada no es de primera línea ni rápida, una Fuji S2.
Es de esas cosas que tienes en la cámara y no sueles probar. Como tenía tiempo y el motivo se daba a ello, probé la sincronización del flash en modo lento y a la cortinilla trasera, para que en el último instante de la exposición saltase un pequeño destello de flash y así intentar conseguir un efecto de movimiento. No estoy muy contento del resultado, quizás el exceso de luz natural no permitía este efecto, pero resulta curioso que parecen las imágenes como silueteadas, que hay cierta profundidad en la imagen por esa percepción. Habrá que hacer más pruebas en condiciones mejores para obtener el efecto deseado.
Todos los años, por estas fechas, se celebra una
El llegar con tiempo a los sitios te da la posibilidad de investigar un poco con la cámara. A veces lo hacemos cuando acudimos a una de las muchas procesiones de la localidad, una al mes seguro que hay. Aprovechamos que los músicos de la Banda Municipal de El Espinar están esperando entrar en formación y tocar para jugar con las formas y reflejos de algunos instrumentos. Eso es lo que hicimos en
En estas épocas de abril solemos acudir a un par de concursos de cocina para hacer los reportajes para prensa. Aunque son casi 3 horas las que se tardan en hacer todo, ofots y textos, merece la pena porque hablas con las señoras que preparan los platos, con los cocineros profesionales que los juzgan y puedes incluso probarlos, aunque confesamos que nunca lo hemos hecho, simplemente por convencimiento de no inmiscuirnos, pero con las ganas que nos quedamos. Hacer las fotos es disparar a la carrera en las condiciones de iluminación que te toque y sorteando a la gente, por eso no se pueden hacer muchas florituras, aunque intentamos hacer algo distinto.
Fue entrar al campo, ver la pintada, y rápido pensé que se podía hacer una foto curiosa. Era lógico.







