Lenticularis
Ver desde las puertas del comedor de casa que se está tiñendo el cielo de nubes de colores y salir corriendo con la cámara lista es todo en uno.
Nos quedamos maravillados de lo que estábamos viendo, de la impresionante formación de nubes que había surgido gracias a ligeras brisas y que se completaban con el colorido de la puesta de sol, en perfecta simbiosis para mostrarnos el volumen y las formas de manera espectacular.
El encuadre está buscado con toda intencionalidad, pues al meter la silueta del pino nos hacemos mejor idea de las proporciones de la nube, un altocumulus lenticularis lo llaman.
Cielo roto
Algo que los fotógrafos siempre han retratado han sido los cielos, nadie se ha resistido a una puesta de sol o a unas nubes espectaculares. Nosotros tampoco, es más, como veamos que va a haber una puesta de sol colorida o especial por cualquier motivo, salimos corriendo a retratarla, no nos quedamos en casa cuando baja la luz del día, es un buen momento para continuar con la pasión por la fotografía.
En la imagen que vemos estábamos en Gijón de paseo por el puerto deportivo y, como siempre, hagamos lo que hagamos, vayamos donde vayamos, con la cámara al hombro. Los cielos en la costa asturiana suelen ser de nubarrones muy negros, en esta ocasión los cirros nos dejaron al atardecer este colorido no muy habitual pero igualmente atractivo.
La foto se la dedicamos a Paco, de cielos.es que le gusta mucho este tema fotográfico y del que pondremos más fotos para que las juzgue, pero sobre todo son cielos en los que las nubes tienen el papel protagonista de la imagen.
Volando en paralelo
La reciente todavía visita a Asturias también ha tenido su dosis de aves, no solo de paisaje se disfruta haciendo fotos.
Luanco es un buen sitio para hacer estas fotos, en esta zona las corrientes de aire que utilizan en sus desplazamientos son idóneas lo que favorece la toma de imágenes, incluso no es necesario tener un objetivo muy largo, con un 200mm te sirve para obtener encuadres como el que mostramos aquí.
También estábamos probando el enfoque de la Nikon D2Xs en situaciones de movimiento y el funcionamiento ha sido perfecto, sin problemas para seguirlas y tenerlas todo el rato a foco.
Por otro lado, pasar un rato rodeado de estas aves tan ruidosas te sirve para relajarte un poco al lado del mar, para que te lleves el recuerdo de todo el ambiente y los sonidos que rodean las imágenes a las llanuras de Castilla.
Texturas naturales
La naturaleza viva también nos ofrece bonitas composiciones que nos sirven para decorar, como mencionaba en otro mensaje sobre la Playa del Silencio.
Se trata de una anémona, entre las rocas que recogían un poco de agua, el suficiente para que puedan vivir y que no se note en la imagen.
El colorido es impresionante en un ser vivo, las formas dulces y atractivas que tiene hace que nos sirva perfectamente para tener un cuadro abstracto pero totalmente natural y sin la intervención humana, pues en casos como este no es necesaria.
La imagen está tomada esta semana pasada probando ya la Nikon D2Xs y el objetivo macro Nikkor 105.
Los Galayos
Una de las cimas que más ha atraído a Mónica de sus habituales visitas a la Sierra de Gredos es la cima de los Galayos, una de las cimas principales a escalar.
En otro mensaje podremos más imágenes de esta cima tomadas en distintas condiciones de iluminación y estacionales, es decir, con nieve, por ejemplo.
La suerte, buscada por la insistencia en realizar excursiones por este territorio, hizo que se topara con una luz fantástica al atardecer, cuando parecen arder las cimas de la montaña o tomar un color que quizás nos haga soñar que las montañas estuvieran cubiertas de oro.
Esta imagen os puede sonar, porque fue publicada por la revista Viajes del National Geographic hace un año aproximadamente.
Una playa para proteger
Siempre diremos que Asturias debería declarar espacio protegido y de interés turístico a la Playa del Silencio, pues las formas que podemos encontrarnos en esta playa son fantásticas, unas paredes llenas de coloridos y texturas que la hacen única y que debería cuidarse para que nadie la haga daño, nadie la deteriore por su indudable valor paisajístico y cultural.
Te puedes pasar el día entero haciendo fotos, hay miles de encuadres posibles y de fácil acceso, que siempre habrá más para hacer cuando cambie la luz, y todo en un paraje tranquilo al que sólo acompaña el ruido de las olas golpeando contra las piedras que forman la playa, porque no es de arena fina, sino de cantos pequeños que forman con el agua un murmullo incesante del que sólo te das cuenta cuando abandonas la playa.
Pondremos muchas más fotos de esta playa para reivindicar que sea un espacio protegido por su belleza, además de por su interés para el aprendizaje geológico.
Pintando el humo
Haciendo prácticas con el humo, como mencionaros los cazadores de luz, hicimos esta y otras muchas fotos más. Subimos esta porque la unión en espejo nos dio el resultado del signo aries, el correspondiente a las fechas en que estamos. La forma de hacerlo es muy sencilla: una barrita de incienso, un flash lateral para iluminar el humo y de fondo una tela negra. Luego la suerte de conseguir una buena imagen, unas bonitas ondas de humo es cosa del fotógrafo, aunque hay pequeños trucos como soplar muy ligeramente y desde lejos o dar muy ligeros toques a la barrita para que origine el humo diversas formas y no sea muy recto. Los colores están hechos con el photoshop. Unos ejemplos podemos ver también en la web de Mauro.
Decorar con fotos
Falta todavía mucho para que la decoración en España cuente con fotografías entre sus posibles elementos a tener en cuenta. En otros países es habitual contar con reproducciones de obras maestras de la fotografía en las casas o locales comerciales, pero aquí todavía cuesta encontrar algo así, salvo en comercios donde la temática esté muy centrada en un asunto que requiera de fotografías para completarlo. Pero son locales que podemos contar con los dedos una mano en cada ciudad.
Los decoradores deberían mirar hacia el mundo de posibilidades que ofrecen obras fotográficas únicas, que además pueden encajar perfectamente con el resto del mobiliario incluyendo el colorido y con la posibilidad de contar con obras abstractas o dentro del realismo.
Como ejemplo ponemos esta imagen que sólo tiene que ser rescatada de la propia naturaleza por la imaginación del fotógrafo, es la naturaleza quien nos las brinda para que podamos descubrir su belleza y poder llevarla hasta nuestros hogares.
Campos de Castilla
Siguiendo con las llanuras castellanas, esta imagen está tomada cerca de Balisa (Segovia), cuando nos encontramos con el rebaño de ovejas merinas de la imagen y esos cielos tan dramáticos que realzamos aún más con un filtro rojo.
La imagen está tomada con negativo en B&N hace ya varios años, y, como siempre nos paramos a hablar un rato con el pastor para que nos contara unas pocas aventuras en sus paseos con el rebaño, incluidas las peripecias de la presencia de lobos por esas tierras, como atestiguaba el perro que llevaba provisto por un collar acabado con numerosos clavos para defenderse de ataques.
Paisaje en azul, blanco y verde
Aunque estar rodeado de montañas, subirlas y contemplar desde ellas el paisaje nos produzca un tremendo placer y nos embargue la calma que presenciamos, tampoco debemos perdernos una llanura bonita, no que queda atrás en ese sentido. Lo podemos sentir en las primaveras en Campo Azálvaro, por donde transcurre el último curso del río Voltoya antes de morir en un embalse, zona ZEPA, en la que el paisaje tranquilo sólo se ve complementado en las alturas por una infinidad de aves de todo tipo que nos contemplan a su vez desde su vuelo curioso.
Pasear por estas llanuras castellanas nos permite encontrar multitud de especies animales y plantas, como las tempraneras orquídeas y las aguas suelen ser la vivienda habitual de gran cantidad de ranas que sirven, a su vez, de alimento a las aves que sobrevuelan constantemente este espacio natural. Si tenemos la suficiente paciencia para esperar sin movernos podemos empezar a ver la silueta de águilas y buitres en busca de comida, ver cruzar algún prado a los zorros, y con más suerte alguna cigüeña negra, entre muchas y muchas especies que habitan estos parajes.