Ese oscuro objeto no deseado

Una escena que es habitual en el municipio: irse la luz. Foto Pedro Merino
No nos gusta cuando no disponemos de ella, estamos tan acostumbrados a que no nos falte que tenemos verdadera dependencia de ella, nos quedamos paralizados del todo sin ella. Me refiero a la luz, a la de los enchufes. En esos casos es mejor cambiar radicalmente de actividad -y de manera forzada también, porque sin la luz no puedes seguir trabajando, al menos en nuestro caso- y salir a la calle a contemplar cómo es la vida sin la iluminación de las calles, y cómo fue hace casi un siglo, cuando no era normal que hubiese alumbrado público. Es un bonito ejercicio para la imaginación, que, además, nos acerca a nuestros vecinos porque se convierte en un tema de conversación instantáneo.
Una respuesta a Ese oscuro objeto no deseado
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Buena foto… Saludos