Menos es más

A veces es muy fácil captar la atención de un niño con algo tan siemplo como una pompa de jabón. Fondo liso, una pompa de jabón y toda nuestra atención se centra en la mirada asombrada del niño ante tal objeto que se le acerca y de repente desaparece. Una imagen en la que no hace falta atrezzo de ninguna clase que distraiga nuestra atención. Es una de las normas que tengo en cuenta a la hora de fotografiar niños de todas las edades, captar sus gestos, sus miradas, sus reacciones, sus posturas. Es lo que cuenta con el paso del tiempo. Ahora imaginemos esta misma escena con un fondo de esos típicos horteras de tonos pasteles con un bosque, o una cascada o alguna chorrada de esa. Imaginémosla con el niño rodeado de muñecos de peluche. Ya tenemos visualizada la imagen. Hacia dónde se nos van los ojos? Lo primero hacia el fondo . . . y exclamamos, qué paisaje tan bonito. Después los ojos viajarían por todos los peluches.. y se oiría un comentario como ” qué guapo está el niño rodeado de tantos muñecos”. Por último veríamos la expresión del niño observando la pompa (quizás ni nos daríamos cuenta de la pompa de jabón). Vamos, en resumen, un horror.

Una de las reglas hoy en día de este tipo de fotos es “menos es más” y realmente siempre funciona. Como he leido a un amigo en el foro de Cazadores de Luz….. en lo simple está la elegancia.