Paisaje efímero

La abundante agua caída en primavera ha dejado escenarios en nuestros pinares bastante especataculares. Este es un sencillo ejemplo de las manchas de flores que podemos ver, en este caso son retamas las que se encuentran con sus amarillas flores en pleno apogeo de color y belleza. Pero el calor y el ciclo vital harán que se pierda la belleza que aún podemos contemplar para volverse todo de un tono amarillo pajizo, es decir, secarse toda la hierba quedando los colores apagados. Lo peor de todo es que se convertirán en un buen combustible para los posibles incendios, que esperemos no lleguen.
Deja una respuesta
Tienes que estas identificado para comentar.