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Desayunando fuerte

Petirrojo preparado para alimentarse. Foto Pedro Merino

Petirrojo preparado para alimentarse. Foto Pedro Merino

Pasaban pocos minutos de las ocho de la mañana cuando me encontraba de paseo con esta imagen de un petirrojo Erithacus rubecula dispuesto a darse un buen festín desayunando un montón de proteínas, las que vemos en el pico en forma de gusano. No es mala forma de comenzar el día, aunque le ha costado iniciar el desayuno porque le estaba persiguiendo con la cámara. Estos pájaros suelen arrimarse mucho, son conocidos amigos de los jardineros, porque estos suelen regar y con el agua hacen que los insectos salgan de su escondite, momento que aprovecha el listo petirrojo para alimentarse de una manera muy cómoda.

El bokeh del Nikkor 300 F2.8

Foto: Mónica Riveiro

Seguimos con las pruebas del nuevo objetivo que hemos adquirido. Mientras Pedro ha ido esta mañana a hacerles fotos a los pájaros que se posaban en una fuente de El Espinar, yo he ido por la tarde al mismo sitio a hacer mis pruebas. Él usó la D2Xs y yo la D3. La D2Xs tiene la ventaja del factor de multiplicación mientras que la D3 es full frame. Por lo tanto es como si Pedro estuviese usando un 450 F2.8. Por mi parte he intentado usar diafragmas my abiertos y velocidades altas (en este caso no se ve, pero en otras fotos se ven las gotas del agua que salpicaban congeladas). Esta foto en concreto está hecha a 2.8 para comprobar el famoso bokeh (o calidad de desenfoque) del 300. Y efectivemente.. una vez regresé al estudio y vi la fotografía en el monitor aluciné.

A ver si puedo acabar pronto los books de comuniones (que este año he batido mi record del año pasado… casi llego a las 50 sesiones de estudio..una locura) y me voy a probar el objetivo a Luarca con las gaviotas… y a Gredos con las cabras.

La cruel vida

Polluelo fallecido. Foto Pedro Merino

Casi siempre tenemos el concepto de primavera como algo hermoso, positivo, que da gusto salir a verla en todo su esplendor, pero pocas veces somos conscientes de que para que veamos cosas bonitas, otras deben sufrir. No es raro -salvo en las ciudades- que en esta época nos encontremos con escenas crueles como esta, pero que son el desarrollo normal de la vida. Ya andaban cerca de esta cría de vencejo unas cuantas hormigas para ver si servía de alimento, que seguro que. Es el ciclo de la vida, aunque no nos guste ver las escenas. L  imagen está tomada a mano, sin trípode, muchas veces es mejor tener la escena -aunque la calidad sea menor- que quedarse sin hacerla.

Rápidos vencejos

Rápidos vencejos junto al Acueducto de Segovia. Foto Pedro Merino

Tienen un problema grave y es que sus patas son muy cortas y las alas largas, algo que les impide remontar el vuelo desde el suelo. Por eso, en más de una vez hemos tenido que salvar de la muerte a algún vencejo (apu apu), se dejan coger bien porque no pueden casi moverse del suelo. Sólo tienes que lanzarlo sin miedo al aire para que, con un rápido movimiento de las alas, comiencen a volar de nuevo. Las leyendas urbanas sobre estas aves dicen que nunca se posan, viven siempre en el aire, algo que podría tener su lógica porque se alimentan en vuelo del denominado plancton aéreo, es decir, comen insectos que se encuentran en su vuelo permanente. Pero los vencejos sí que se posan, aunque sólo en zonas altas para poder remontar el vuelo. La foto está tomada junto al Acueducto de Segovia, al atardecer, cuando se pasan horas en un incesante vuelo repleto de juegos, filigranas y agudos chillidos en un caos circulatorio aéreo que nos es difícil comprender cómo no se chocan. La toma se realizón con una exposición lenta, 1/30 a F:13 y 100 ISO, para conseguir movimiento y que se adivine que es un ave.

Espectáculo natural

Cigüeñas en sus nidos. Foto Pedro Merino

Tener a la puerta de casa un porción de nidos de cigüeñas puede ser bueno o malo. No debemos olvidar que estos animales son muy sucios y unos grandes depredadores de otras especies, no perdonan la vida cuando tienen hambre a ningún tipo de bicho, sea de la especie que sea. Pero, hay que reconocerlo, que es un espectáculo gratuito y fantástico verlas evolucionar cuando llegan a los nidos o cuando están en ellos, con sus parejas, con los poyuelos, arreglando el nido, etc…

En algunos casos las tenemos mu cerca de nosotros, con los nidos construidos a poca altura, algo que facilita que podamos seguir su vida hasta que emigren como si estuvieran en un gran hermano público y dedicado a demostrar la evolución natural de una especie muy querida y odiada a la vez.

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