Teresita

Tenía pendiente de poner un ejemplar de la otra raza de ganado que se puede ver cada año en la Feria de Ganado de El Espinar, se trata de una hembra joven limusin, un magnífico ejemplar ya de un tamaño considerable, como se ve en la imagen, aunque es joven todavía. Es bastante gratificante ver estos ejemplares de cerca, sobre todo porque es la única raza que se deja acariciar -aunque algunos ejemplares sean reacios- y puedes comprobar la extrema sensibilidad de su cornamenta, un ligero roce y se da cuenta que la estás tocando.
Espectáculo natural

Tener a la puerta de casa un porción de nidos de cigüeñas puede ser bueno o malo. No debemos olvidar que estos animales son muy sucios y unos grandes depredadores de otras especies, no perdonan la vida cuando tienen hambre a ningún tipo de bicho, sea de la especie que sea. Pero, hay que reconocerlo, que es un espectáculo gratuito y fantástico verlas evolucionar cuando llegan a los nidos o cuando están en ellos, con sus parejas, con los poyuelos, arreglando el nido, etc…
En algunos casos las tenemos mu cerca de nosotros, con los nidos construidos a poca altura, algo que facilita que podamos seguir su vida hasta que emigren como si estuvieran en un gran hermano público y dedicado a demostrar la evolución natural de una especie muy querida y odiada a la vez.
Parece sacado de un videojuego

Como si estuviera retocado digitalmente, con efectos que le hicieran aumentar la musculatura para parecer superior a los de su misma especie. La presencia que tiene este ejemplar de la raza rubia gallega es espectacular. Su presencia en la feria de ganado solo es de exhibición, pero cualquier ganadero se sentiría orgulloso de tenerlo entre sus reses como semental. No es tan fiero como la raza avileña, pero hay que procurar no arrimarse porque si te tiene a tiro, no duda en ir a por su presa, y peor que los cuernos es la fuerza que tiene toda esa mole de toro.
13 años juntos
Trece años haciendo compañía y dando más cariño que el que recibía.
No te olvidaré.
Pilladas
Esta imagen es del domingo pasado haciendo algunos macros de orquídeas, después de intentar lo de los abejarucos. Me llamó la atención cómo el macho revoloteaba alrededor de la hembra que estaba posada en una flor preparada para la cópula. Aunque la imagen no haya quedado perfecta es una imagen que me encanta y que tiene mucha dificultad. Intenté más tomas ayer, donde incluso se ven más machos volando alrededor, pero esta, al parecer, queda más explícita.
Hambre peligrosa

Qué será el tener hambre y no tener qué comer.
No vamos a pensar en las personas que pasan hambre por todo el mundo, al menos ahora, aunque sea algo que no debamos dejar de recordar.
Hablamos en concreto de los gatos callejeros que se tienen que buscar la vida para alimentarse todos los días de la mejor manera posible, aún corriendo serio riesgo en su empeño de comer.
En mi descargo, diré que tras hacerle tres fotos, me puse a quitar la lata encajada en la cabeza con todo el cuidado del mundo, tanto para el gato como para mí, porque lanzaba zarpazos a ciegas el pobrecito animal intentando defenderse de quien le quería ayudar cegado por su ceguera.
Tras liberarse salió corriendo -a saber cuánto tiempo llevaba encajado en su sabrosa celda- sin mirar a quien le ayudó a liberarse del mal trago, porque seguro que no le aprovechó nada la poca comida que pudo lamer de la lata.