Viaje relámpago

La comodidad está muy clara para quienes viejen en preferente. Foto Pedro Merino
La comodidad está muy clara para quienes viejen en preferente. Foto Pedro Merino

Esta entrada es un poco más personal. Me tocó hacer un vaje relámpago hasta Gijón en tren para volver al despertar en coche de nuevo a Segovia, a casa. La experiencia no era nueva, aunque sí con más tiempo para disfrutarlo por Asturias. Lo que sí era nuevo fue montar por primera vez en una línea de alta velocidad y encima viajar en preferente. La foto está hecha desde mi asiento hacia los indiduales en esa categoría. El viaje se hizo más llevadero que en el Talgo que cogía en Villalba, aunque he de decir que los paisajes que se ven hasta Ávila son fantásticos, muchos mejores que la submeseta norte castellana, porque cuando llegas a circular por los Picos de Europa ya es de noche y poco espectáculo puedes contemplar. El viaje en preferente, cómodo por el espacio, te dan de comer de manera decente y el trato es fantástico con los dos asistentes que nos atendían.